Así no hay quién juegue, al pobre jugador se le hunden las botas. Y las piernas. ¡Y las orejas!
Estremecedoras imágenes, sin duda. Da miedo ver como lo entierran vivo. En estas condiciones los hay que se niegan a jugar, y sino que se lo pregunten a Roberto Carlos, que cuando dice “Me Voy” es que se va de verdad:
¡Donde vaaaas Robeeeeeeertooo!





Jajaja tengo que reconocer que roberto carlos me ha hecho reir mucho!!! jajaja seguro que creia que estaba en un capitulo de oliver y benji!!!