Hace unos días, un lector de Patatas Traigo me mandó un email. Su nombre es Guillermo, y no lo conozco personalmente. El caso es que el amigo Guille había leído mi post sobre si vale la pena operarse por una dioptría, que escribí hace meses, y me preguntaba si finalmente lo había hecho (va a ser que no). Él tenía una sola dioctría, como yo, por lo que el caso me resulta muy cercano… y se iba a operar al día siguiente, que fué ayer!
Y hoy he recibido la crónica de su experiencia, que muy amablemente ha preparado para todos aquellos que nos estamos planteando hacerlo o no. Aviso, el texto es largo, y en algunos momentos angustiante, pero es tremendamente interesante. Muchas gracias Guillermo, eres el primer colaborador voluntario de Patatas Traigo! Sin más rollo, doy paso al texto:
Después de tres días aplicándome las toallitas limpiadoras que me recetó el médico, por fin se acercaba la hora de la operación. La noche anterior dormí poco. Me venían a la cabeza constantemente los comentarios y consejos que durante tres meses me habían dado mis familiares, amigos y compañeros de trabajo. “¿Con sólo una dioptría te operas?” (ese era el comentario que más se repetía). Pero no entendían que llevar las gafas a todas partes es un coñazo. Vale, cuando me despertaba no me hacían falta las gafas para ver el despertador, ni para ver la tele las necesitaba. Pero para conducir, para salir a la calle, para ir al cine… Para cualquier cosa que implicara mirar más allá de dos metros necesitaba llevarlas encima.
Una vez decidido a hacerlo empecé a buscar referencias en internet, foros en los que la gente comentara sus experiencias con el láser. Al principio casi todos los comentarios que leía eran positivos. Todos parecían encantados de haber dado el paso de operarse. Pero cometí el error de buscar más información de la necesaria. Empecé a leer foros de detractores de la cirugía láser (hay páginas exclusivamente realizadas para tal fin). Halos nocturnos, visión borrosa, dolor, escozor, pérdida de agudeza visual… Un sinfín de efectos secundarios que me hacían replantear mi decisión. ¿Y me voy a exponer yo a todo esto sólo por quitarme 1 dioptría de miopía? Estaba hecho un lío. Ya había retrasado dos meses la operación para que no coincidiera con las vacaciones, así que necesitaba un empujón que me ayudara a tomar la decisión definitiva. Ahí entró en juego mi padre. Lo único que me dijo es: “tomaste una decisión hace unos meses, si te lo estás replanteando ahora es por los nervios”. Sencillo pero eficaz. Yo lo tenía claro, lo que ocurría es que me había obsesionado con el tema de la operación hasta el punto de verme todos los vídeos de Youtube en los que aparecen operaciones de miopía. En ese momento me reafirmé en mi decisión.
Así que llegó el día de la operación (ayer). No tuve que esperar a que sonara el despertador, ya que no había pegado ojo en toda la noche. Me levanté, desayuné, me duché, me apliqué las toallitas por última vez y me fui con mi padre a la Clínica Baviera de Madrid.
Llegamos a las 8:15, aunque tenía cita a y media. Hasta las 9:15 estuve esperando a que me llamaran. Cuando lo hicieron fue para confirmar mis datos y darme un tranquilizante. Después me hicieron una pequeña prueba de visión (la típica de la casita que se enfoca y se desenfoca). Pasé a la sala de espera unos 15 minutos más hasta que me llamaron a quirófano. Me sorprendió que no me dejaran llevar puesta la chaqueta. Sabía que en quirófano hacía frío porque lo había leído en muchos foros. Arriba me pusieron sobre la ropa las prendas típicas de los quirófanos: una bata, un gorro para la cabeza y otros dos para los zapatos. Todo de papel verde. Acto seguido me metieron en el antequirófano y me tumbaron sobre la camilla. Me pusieron un chisme en el dedo para controlar las pulsaciones y llegó el doctor. Tengo que decir, vistos los resultados, que es un gran profesional. Pero habla muy rápido y, entre eso, y lo nervioso que estaba, no me daba tiempo a asimilar lo que me iba diciendo.
A pesar del tranquilizante que me dieron, no paraba de temblar. Veía que ya no había vuelta atrás. Y sabía lo que iba a pasar en cada momento, porque había visto muchos vídeos del procedimiento. Eso es lo que me hacía temblar. Bueno, eso y que hacía bastante frío. Así que por más que el doctor me decía que no me moviera, no era capaz de controlar mi cuerpo. Los temblores no pararon durante todo el preoperatorio, que cuento a continuación.
Lo primero de todo, me echaron una gota de anestesia en cada ojo y me pusieron Betadine en los párpados. Ahora llegaba lo que más temía. Mientras la enfermera me sujetaba, el doctor me puso un chisme en el ojo izquierdo para separarme los párpados. Reconozco que me acojonó mucho la primera vez. Después, con el ojo ya totalmente abierto, me puso encima un aparato (como un aro) que hace succión para levantar el ojo. Esto es el paso previo al corte de la córnea. Ahí me puse muy nervioso y me entraron más temblores. Justo en el peor momento, cuando me estaban cortando la córnea. Este es el mejor momento para decir que no duele nada. No notas absolutamente nada de dolor. Pero la sensación que me había dejado el aparato de succión me había intranquilizado mucho. Pero no duele, de verdad. Después me echaron alguna gota más de anestesia y volvieron a colorar el flap (la ventanita que habían cortado de mi córnea). La misma operación me hicieron con el ojo derecho. Mucho más preparado porque ya conocía la sensación. El truco es abrir bien el ojo cuando te meten el separador de pestañas y coger aire cuando te cortan el flap.
Una vez con mis flaps colocados me levantaron de la camilla y me llevaron al quirófano. Obviamente veía muy borroso. Me tumbaron en la camilla y me colocaron la cabeza en un hueco para que no la moviera, además de un cojín bajo las piernas. Aproveché para decir que tenía frío. Me pusieron una manta gordísima y los temblores desaparecieron. En contra de lo que se pueda suponer, la operación en sí no da nada de miedo. Ya había pasado lo peor en el antequirófano.
Volvieron a ponerme el sujetapárpados en el ojo derecho y me abrieron el flap. Acto seguido aplicaron sobre mi córnea 4 tandas de unos 4 segundos cada una con el láser. Sí, huele a pelo quemado. Aún digo más, con el otro ojo (si no te lo tapan bien) puedes ver cómo sale un poco de humo. Pero insisto, no duele, no se nota. Sólo tienes que relajarte y mirar el punto rojo. Unas gotas de suero, cierran el flap, y al otro ojo. Sencillísima la operación. Creo que no estuve más de 5 minutos en el quirófano.
A continuación te ponen en una butaca al lado del quirófano y te tienen unos 20 ó 30 minutos con los ojos cerrados. Es difícil controlar el tiempo en esas circunstancias. Una vez pasado ese tiempo me llamó el doctor y me hizo una primera revisión. El ojo derecho estaba bien. En el izquierdo sólo tuvo que aplicarme un poco de suero con una especie de gancho con el que aplanaba el flap para que no quedaran pliegues. Tampoco duele, si siquiera se nota. Así que parecía que todo estaba bien. Me llevó a la sala de espera con mi padre y me aconsejó 4 ó 5 horas de reposo con los ojos cerrados.
Para salir a la calle, tal y como está Madrid, abrí los ojos para no tropezarme. No es que no me fiara de mi padre, pero me pareció que era razonable. Veía borroso y me molestaba la luz. Pero ya sabía que al menos ciego no me había quedado. Buena señal. Una vez dentro del coche obedecí las instrucciones del médico, aunque me costara. Así que mantuve los ojos cerrados (casi todo el tiempo) durante 5 horas. ¡Qué bien! (pensé yo). Ahora una siestecita me vendrá genial, después de la noche que he pasado y del tranquilizante que me han dado. Pero no… No podía parar de pensar en la operación, en cómo quedaría, en el cambio que supondría dejar de usar gafas… Total, que aburrido como una ostra en el salón de mi casa, abriendo los ojos sólo para ponerme colirios y sin sueño, a pesar de lo cansado que estaba.
Por fin me quedé dormido, pero sólo unos cinco minutos, antes de que mi padre me llamara para comer. Fue el momento de abrir los ojos y probar mi nueva visión. Aún veía algo borroso, pero menos. Me asomé a la terraza y me sorprendí de ver con bastante detalle las ventanas de los edificios de enfrente, que están a un kilómetro de distancia. Parece que la cosa va bien, pensé. Y desde ayer por la tarde hasta ahora mismo (24 horas después) la cosa ha ido a mejor. Cada vez veo menos borroso. Simplemente algo de resplandor alrededor de los objetos, como cuando llevas las lentillas un poco empañadas. Pero ni dolor, ni escozor, ni molestia de ningún tipo. Sólo el pequeño resplandor y cierta dificultad en enfocar. Mis ojos estaban acostumbrados a esforzarse para mirar lejos y ahora ya no hace falta, con lo cual supongo que en un tiempo se acostumbrarán a enfocar a distintas distancias. Ayer nada más abrir los ojos después de las 5 horas de reposo me costaba enfocar las judías de mi plato… Mis ojos ponían la mirada en el infinito. Pero es una simple cuestión de enfoque que con el tiempo te acostumbras a modificar.
Me operé ayer y esta mañana ya he cogido el coche (por la jungla de Madrid) para ir a la primera revisión. Con eso lo digo todo. Eso sí, soy muy precavido porque una parte muy importante del tratamiento es el postoperatorio. Duermo con gafas de sol para no tocarme los ojos involuntariamente. Asimismo me las pongo cuando hay viento o me molesta la luz. Me pongo colirios cada cierto tiempo, aunque no me note los ojos secos. Y me echo las gotas de antibiótico cuando toca. Para ducharme me pongo gafas de piscina. Así me puedo lavar el pelo sin problema, aunque se me empañan enseguida. Pero es una buena solución que se le ocurrió de coña a un amigo.
Así que en resumen, mi experiencia ha sido de momento muy positiva. El médico me ha dicho que parece que todo está bien. Me ha hecho una pequeña prueba de graduación con los dos ojos y parece que consigo leer todas las letras sin demasiado problema (incluso la línea de más abajo, la de 1.0). Hasta dentro de un mes no me hará pruebas individuales de cada ojo porque me ha comentado que puede variar mi visión cada día (un día ver mejor con un ojo y al día siguiente con el otro). Será entonces cuando sepa si me ha quedado algo de miopía residual y si hay que retocar. Aunque la verdad es que dudo que haya que retocar nada. Esta mañana me parecía ver algo mejor con el ojo derecho, pero ahora mismo creo que veo igual con los dos.
Y esa es la historia de mi operación de 1 dioptría de miopía en cada ojo (con algo de astigmatismo en uno de ellos también). Espero no haber sido demasiado pesado, pero antes de operarme quería saberlo todo, hasta el más mínimo detalle. Y supongo que hay mucha gente que está como lo estaba yo y que agradecerá saberlo todo.
¡Muchas Gracias Guillermo! ¡Y mucha suerte con tu recuperación!
OOOhhhh te envidio chico. Yo estoy en la misma situación que tú ( y que buceante) y me gustaría mucho operarme. Puede ser sólo una dioptria pero para nosotros implica arrastrar, a parte de gafas, una carga diaria por poco que sea. A ver si algún día puedo hacérmelo. Gracias por contarnos tu experiencia y enhorabuena!
Yo tengo 2.75 dioptrias y llevo con gafas desde muy pequeño y con lentillas desde los 14 años (joder.. ya 11 años?? q viejo soy XDDD) y no me he planteado nunca el operarme.. estoy acostumbrado a este jaleo.. y el ´´unico inconveniente que le veo es para bañarme en el mar y quizas para conducir de noche.. x lo demas.. uno esta acostumbrado..
Ya veremos dentro de unos años pero de momento no me planteo la operacion..
Que tengas una muy buena y perfecta recuperacion Guillermo….
Pues yo tengo unas ganas que no veas.
Sobre todo porque soy motero y las gafas son un coñazo con el casco.
Pero bueno, por lo menos tranquiliza un poco. Por cierto ¿alguien sabe sobre cuanto sale la broma?
Creo que está alrededor de los 2000 euritos…
Hola a todos. Yo estoy en la misma situación y me a sorprendido ver que hay tanta gente con una dioptra se plante operarse ( Viendo todo lo que me dice la gente cuando se lo planteo me sentía como un bicho raro). Bueno, la cuestión es que ahora gracias a Gillermo se como es la operación, pero lo que me gustaría saber como le va y que resultados tiene ahora después de un mes desde la operación.
gracias de antemano.