Me acaba de salir bien por primera vez la tortilla de patatas. ¿Parece fácil verdad? ¡PUES NO!
Las he contado todas: esta es la 5ª. Las cuatro anteriores han sido entre malas y desastrosas: se me han roto al darles la vuelta, se han quemado, las patatas han quedado duras, se me han vuelto a quemar… un desastre. He aguantado el temple estoicamente mientras mi novia me decía “Que rica” y se dejaba la mitad de su primer trozo en el plato. ¡Nadie tiene suficiente con medio trozo de tortilla de patatas!
Así que hoy me he armado de valor y le he hechado huevos al asunto. Lo siento pero tenía que hacer el chiste facil. Después de escuchar atento las instrucciones de mi madre, que hace una tortilla de campeonato, he empezado:
1) Primero corto a dados la patata y a tiras la cebolla, y le añado un pelín de perejíl trinchado.
2) Hecho las patatas, la cebolla y el perejil a una sarten con aceite caliente.
3) Es importante tapar la sarten con una tapa SIN agujeros, para que la patata se poche y no se queme.
4) Pasados unos 4 o 5 minutos, hecho 6 huevos bien batidos a la sarten e inmediatamente la pongo a fuego lento.
5) Antes de que el huevo se solidifique, remuevo bien todo el mejunje, para que quede bien distribuido.
6) Vuelvo a tapar la sarten y espero unos minutos.
7) Doy la vuelta a la sarten, dejando la tortilla sobre la tapa del revés, para deslizarla de nuevo a la sartén por el lado menos hecho.
8 ) Un par de minutitos más a fuego lento… y ¡Voilá!
Un secreto culinario de mis amiguetes, que son aficionados al gorrineo, pero que está buenísimo: La tortilla de patatas con ketchup está deliciosa.













