Los jubilados que yo conozco se dedican a aficiones tan estupendas como pasear al perro, plantar perejil, ver la tele o cotillear en las obras del pueblo. A Young C. Park, dentista jubilado, no creo que lo vean haciendo ninguna de esas cosas.
El bueno de Young (gran nombre para un jubilado) decidió no abandonar sus habilidades de dentista y se dedica a hacer maquetas de aluminio asombrosamente realistas y funcionales. Por lo visto, cada superficie de vuelo del avión funciona y es accionada por su correspondiente palanca de la cabina. ¡Alucinante!






Visto en Death by 1000 Papercuts. Más info en Craftmanship Museum.




