Ya he puesto vídeos de paracaídismo, salto base o windsuits anteriormente, algunos de ellos impresionantes, pero ninguno tan bello como este. Si no me equivoco, estos muchachos están saltando en los fiordos de Noruega, dónde hay caídas en picado de cientos de metros. El vídeo está en alta resolución (1080p, nada menos), por lo que os recomiendo paciencia mientras carga.
Pulsad el botón de Pantalla Completa del vídeo, el que tiene un cuadro blanco, en la esquina inferior derecha del reproductor para disfrutar el triple del vídeo y su definición.
El realismo que aporta la alta resolución, la belleza de las imágenes y la música, sobretodo en la segunda mitad del vídeo, os harán sentir como seres aburridos e insulsos, aqui sentados ante un ordenador en vez de estar surcando los aires a velocidad terminal… ¿O no? A mi, por lo menos, me ha pasado.

Visto en Yonkis
Creía que aquel vídeo de Mike Parsons haciendo surf en una ola descomunal era la locura más alucinante jamás realizada encima de una tabla. Ahora lo dudo, tras ver el vídeo en el que Terje Haakonsen se lanza haciendo Snowboard desde la cima de un pico dificilísimo:
Tal y como dice un compañero suyo al final del vídeo, Terje ha superado todos los miedos para poder lanzarse, y eso es lo más difícil que puede hacer un hombre.
Por cierto, he descubierto este vídeo a partir de los comentario de una de las magníficas entradas del blog de Aberron, en la que se puede ver el primer descenso en ski por las laderas del Everest.
Sigo buscando maneras de gastarme el poco dinero que me queda cuando llegamos a mediados de cada mes. Es que los producto jugosos y “baratos” se me hechan encima… ¡Yo no puedo hacer nada!
Ayer descubrí un juguetito la mar de chulo, aunque no tiene nada de nuevo (tiene más de un año). La cámara de vídeo ATC2K (o ATC-2000) de Oregon Scientific, especialmente diseñada para el deporte y las actividades de ocio. Se trata de una pequeña cámara cilíndrica y compacta, que cuesta unos 100 € y se hace la mar de apetecible para grabar excursiones en bici, kayak, descensos en snowboard, escalada e incluso snorkel o submarinismo. Si si, habéis leído bien: submarinismo; la cámara es resistente al agua, aunque no tanto a la presión (aguanta solo inmersiones poco profundas).

Se me ocurren todo tipo de aplicaciones para el cacharro: aviones de radiocontrol, carreras de motos, pesca, porno casero, skate, paintball… Yo personalmente se la acoplaría a mi gato Ponchito para ver el mundo desde su punto de vista. He buscado en Youtube y he encontrado cantidad de vídeos grabados con la ATC2K.
- Motos
Podéis ver las características de la cámara en su web oficial.
Los surferos son gente hecha de otra pasta, de una pasta especialmente resistente al miedo y al instinto de supervivencia. No incluyo en esta definición a los surferos de pega que se creen uno de ellos por llevar una pulsera hecha de tallarinas o una camisa hawaiana de 60 €.
Alucinado me he quedado con este vídeo introductorio de un documental de Billabong, protagonizado por Mike Parsons:
Esto requiere unos cojones de proporciones similares a las de la ola. Me da a mi que hacer esto debe ser como hacer Snowboard sin fijaciones en una montaña que se mueve, y que te succionará a su interior si te caes. En este otro vídeo podéis ver 10 minutos de Surf Extremo, con caídas y burradas de todo tipo inclusive. A mitad del vídeo se puede ver la proeza de Laird Hamilton, que se atrevió con una gran ola en un arrecife con apenas un metro de profundidad, en el que caer era casi sinónimo de morir.

Por último enlazo con un vídeo de locura total, en el que un colgao espera a los pies de un glaciar de Alaska a que se derrumben unas toneladas de hielo sobre el mar, para surfear el mini-tsunami resultante. La ola no es muy grande, pero el riesgo de ser aplastado por un trozo de glaciar y lo fría que debe estar el agua lo convierten en toda una proeza.
Jeb Corliss tiene unos cojones como un piano, además de un sueño alucinante: tirarse de un helicoptero, planear con un Windsuit y aterrizar sin la ayuda de un paracaídas. Para ello, Jeb ha diseñado una pista especial, para aterrizar sobre el pecho y la barriga a alta velocidad. Esta pista debe ser colocada en una pendiente y puede estar terminada en solo 4 meses desde que consiga la inversión necesaria: 2 millones de dólares.
En el vídeo, Jeb explica que durante una caída libre en Windsuit, se avanza tres pies el horizontal y uno en vertical, lo cual hace posible aterrizar como hacen los aviones, solo que sin ruedas ni motor. Me ha gustado mucho el comentario que hace sobre la evolución: “Una ardilla voladora ha necesitado miles, millones de años para evolucionar y poder volar. El hombre lo ha conseguido en pocos años, creando tecnología. Así es como evolucionamos.”

Un lago en medio del desierto, un montón de chalados y unas cuantas bolsas de plástico son todo lo necesario para montar el mejor tobogán de la historia, en el que la gente sale literalmente propulsada a metros de altura antes de caer al agua. Yo personalmente tengo mucho miedo a saltar desde las alturas, ¡Pero salir despedido desde una rampa me parece de los más divertido! El último salto es increíble…
Por
Ya queda poco para que empiece la temporada de Snowboard. Mi amigo-visionario-pitoniso Javier ya ha visto en su Webcam mágica que en las montañas hay más nieve que toda la que cayó el año pasado. Esto obviamente es uno de sus sueños inducidos por la drogaína, pero espero que acabe cumpliéndose.
Cuando cae mucha, mucha nieve, los snowboarders profesionales viven situaciones como la siguiente, en la que Travis se enfrenta a una avalancha provocada por su movimiento.
Es sorprendente ver con que frialdad se enfrenta a la situación, escapando por los pelos de quedar sepultado por varias toneladas de nieve. El tío lo cuenta, segundos después, como si hablase de que le atacó un caniche desdentado, como si fuese la cosa más normal del mundo…
Por desgracia no todo el mundo se libra de la furia de la nieve… y sino que se lo digan a esta pobre modelo sueca: Video
Tengo que admitirlo: cuando veo que están dando una corrida de toros en la tele, deseo que el toro le de una buena cornada al torero, por eso de pagarles con su propia medicina. Y es por ello que me ha encantando descubrir un héroe de cuatro patas que se cobró un buen puñado de huesos y orgullos rotos: Bodacious, el toro más duro de la historia del Bull Riding, también conocido como Rodeo.
Bodacious, un toro de la raza Charbray, nació en 1988, y pronto se convirtió según palabras de los Cowboys más famosos del mundo, en “El toro más malo que jamás ha existido”. Bodacious se ganó la fama de invencible a pulso: su tremenda energía y ferocidad, junto con los impredecibles movimientos que realizaba, convertían en muñecas de trapo incluso a los campeones mundiales de Bull Riding.

Bodacious tenía especial habilidad para golpear cabezas y hacer daño. Mucho daño. Uno de los pocos que consiguió aguantar sobre el toro durante los 8 segundos necesarios para ganar, Tuff Hedeman, lo comprobó al montarlo por segunda vez en

En el mismo evento donde Hedeman fue descalificado, otro intrépido Cowboy, Scott Breding, intentó montar a Bodacious con una máscara de Hockey, como medida de seguridad. En dos segundos y medio, Bodacious lo dejó inconsciente de un lomazo. Resultado: incluso llevando una máscara de Hockey, Breding se fue al suelo con los huesos de las cavidades oculares rotos.
Un día después de esta última victoria de Bodacious, la liga de Rodeo decide jubilarlo anticipadamente, cuando tiene tan solo 7 años. Bodacious pasó el resto de su vida como estrella mediática, viajando a las principales ferias de ganado del país, protagonizado un programa de records de la cadena Fox, siendo el invitado de honor de un número de la revista para adultos Penthouse e inseminando más de 120 vacas a un precio desorbitado. El toro más bravo del mundo murió de un ataque al corazón el 16 de Mayo del año
8. Caída libre desde 4000 metros
Puede que de todas las cosas que quiero hacer antes de morir, esta sea la que más cerca me ponga de, precisamente, morir. Se que estadísticamente el salto en paracaídas, o parapente, es más seguro que ir en coche, pero la idea de saltar desde 4000 metros de altura con una tela de colores fluorescentes como única protección me resulta aterradora… y fascinante.

La sensación de ver tierra firme desde esa altura, sin la seguridad de un avión bajo mis pies, debe provocar una descarga de adrenalina tremenda. Durante la caída libre se alcanzan los 200 km/h, aunque una vez a velocidad terminal, la ausencia de aceleración y las enormes distancias provocan la sensación de estar flotando, y no cayendo.

De todos las cosas que quiero hacer antes de morir, esta será la próxima en ser realizada, pues ya tengo reserva para saltar el próximo verano en Empuriabrava, una de las mecas de la caída libre en España.
Atención a este chalado, Travis Pastrana, que ha saltado de una avioneta sin paracaídas: solamente llevaba unos shorts y un Red Bull en la mano: Link.

La lista se va completando:
10. Un safari en globo por África
9. Desconectar del mundo en una isla del Pacífico
8. Caída libre desde 4000 metros




