Hace ya casi un par de semanas que volví de vacaciones, durante las cuales visité por segunda vez Menorca. La vez anterior fuí de camping, porque iba con colegas de bajo extracto social, pero esta vez he ido a una casa de invitado, que es aún más barato y cómodo… aunque tiene menos pulgas, todo sea dicho.
Conclusiones del viaje a Menorca:
- En el vuelo desde Barcelona no da tiempo ni a dormirse… aún está subiendo cuando empieza a bajar y te informan de que en 17 minutos aterrizamos.
- Llevar el Catán (o el Magic) en el equipaje de mano es muy buen antídoto para los más que probables retrasos de vuelos.
- El Fiat Panda de alquiler SI puede alcanzarlos 120 km/h, aunque ello te puede costar la vida.
- Los yates del puerto de Mahón motivan a los casi-ricos y deprimen a los casi-pobres.
- Para ver la puesta de sol en la Cova d’en Xoroi no hace falta ir 2 horas antes, puedes apurar, que siempre hay algún guiri en primera linea que se va a cenar y puedes usurparle la silla. ¡Señora, que el sol se pone después de las 21:00 en verano!
- Alaior, el pueblo del centro de Menorca, tiene nombre élfico, diga lo que diga mi novia.
- Se vé que partirte de risa cuando un niño de 4 años se cae de cabeza no está bien, a los padres no les parece gracioso, o por lo menos lo disimulan muy bien.
- Las alpargatas menorquinas me han hecho unos cayos del calibre 44.
- La paella del Camping Son Bou es buenísima y barata: paella para 7 personas, bebidas, postres y cafés… 100 € en total.
- Menorca es la caña. La mejor isla que he visitado, y no son pocas: Ibiza, Mallorca, Tenerife, Lanzarote, Cerdeña, Sicilia, Isla Fantasía…





Alaior es hijo de Alathorn, de los Elfos del Bosque Verde, confirmado. Ah, y Menorca mola cacho, pero te has dejado Islamabad…