En Vrondados, Grecia, saben como celebrar el día de Todos los Santos. Cada año, desde que los invadieron los turcos hace siglos, hay un alucinante enfrentamiento entre los fieles de la iglesia de San Marcos y la de Panagia Erithiani: miles de cohetes surcan el cielo, de día y de noche durante ese día, con el objetivo de darle a la campana de la otra iglesia. Dudo que lo consigan en muchas ocasiones, pero el espectáculo es digno de ver.
Al parecer, antiguamente era más divertido, ya que en vez de cohetes utilizaban cañones de fabricación casera y proyectiles de mayor calibre. Por suerte (o por desgracia) la gente de esos lares se lo toma ahora con más calma.
Visto en Neatorama.




