Me encanta volar. He volado mucho en los numerosos viajes que he hecho desde pequeño, probablemente lo suficiente como para dar la vuelta al mundo un par de veces puestos en linea recta. Pero de todos los vuelos que he hecho, el más bonito e impresionante fué el que hice en globo aerostático en el valle de Goreme, en la Capadocia (Turquía), al amanecer.
La sensación de volar en globo es totalmente distinta a la de volar en avión… el desplazamiento, en total silencio, se produce sin casi aceleración ni sensación de moverse. Cuando volé en la Capadocia llegamos a los 1.000 metros y recuerdo que no tenía percepción de movimiento, sino de que todo se hacía cada vez más pequeño. Como ya dije en su día, me encantaría hacer un safari en Globo algún día.
En fin, os dejo con el video que me ha hecho pensar en la magia de volar en globo:





¡Cielos! ¡Acabo de ver una vaca volando!
GAY
video relajante donde los haya…