Ayer me costo conciliar el sueño, probablemente traumatizado por el descubrimiento del programa de televisión más cafre jamás visto: Climbing for Dollars, de la película Perseguido, que se merece una entrada a parte.
El caso es que a falta de sueño, me dio por escuchar los sonidos que llegaban a mi habitación a través de paredes, ventanas y puertas. En un periodo de unos 20 minutos escuché:
- El reloj de péndulo de mi vecina de 90 años tocando la 1:00 A.M.
- Un vecino, probablemente el de arriba duchándose, lo cual provocaba muchos ruidos distintos: el chorro a presión, el agua cayendo por las cañerías y el chirriar de los mandos de la ducha.
- Un extraño sonido que escucho cada noche desde hace meses, y que aún no he podido identificar. Es una serie de extraños tonos apagados y suaves que suenan durante 5 o 6 segundos. Tengo que descubrir su origen.
- El motor de mi nevera, que por lo visto es de explosión de cuatro tiempos.
- Varias persianas de ventana cerrándose en los edificios cercanos.
- Un vecino regando su patio interior (vaya horas de regar, señor).
- Los aviones, que ya no son hacen tanto ruido como hace unos meses, pero siguen llenando el silencio de la noche varias veces cada hora.

Y seguro que había alguno más, al que estoy tan acostumbrado que ya no puedo percibir. Solo me faltó por escuchar la misteriosa canica del vecino, aquella que todos hemos escuchado caer alguna vez. Yo también quiero una canica…
¿Y vosotros, que ruidos escucháis por la noche? Paraos a escuchar atentamente, como si fuese vuestra primera noche en esa cama, y descubriréis un mundo de sonidos.





Yo cuando me voy a dormir siempre tengo de fondo a mi hermano peleándose con mis padres. La eterna batalla sin fin: ¿a qué hora se tiene que ir el niño de 16 años a dormir?
Pero más centrado.. como supongo que la mayoría de especies que somos habituales de internet, tengo la mula conectada y el ventilador del pc me acompaña en mis noches de insomnio.
Por lo pronto, es lo que más recuerdo. Tengo suerte y mis vecinos son bastante silenciosos.
Yo también quiero una canica… y una nariz de payaso (aunque de esto último voy a desistir porque no encuentro en ningún lado).
[...] Pues sí, son la 1:30 de la madrugada y hace un par de minutos he empezado a escuchar un profundo, salvaje y mayúsculo ronquido, a lo lejos. De primeras no me he podido creer que se trataba de un sonido de origen humano: he buscado a mis gatos por si ronroneaban con furia, he revisado los ruidos de la nevera… pero la verdad estaba ahí fuera. En el balcón, concretamente. Mis queridos ruidos de la noche. [...]