Tras un par de semanas de montaje, chapoteo y ensuciar todo lo que lo rodea, por fin considero que mi nuevo acuario está listo para ser presentado en público:


Se trata de un pequeño acuario de 39 litros, sin bordes en la parte delantera ni marco, lo cual le da mucha naturalidad. ¡Realmente tengo la sensación de tener un pequeño trozo de río en mi habitación! Por el momento sigo adaptando a su nuevo hogar a varios peces: neones, corydoras, hachas y un par de avispas, a las que por cierto les está costando bastante empezar a comer bien. Una foto de una de las avispas:

No he hablado antes en el blog sobre mi afición por los acuarios, y es que durante los últimos meses la había abandonado por causas mayores (mudanza). Ya os iré contando como avanza el acuario.




