Cuando era pequeño tenía muchas primas, pero ningún primo, por lo que mi infancia se vió rodeada de juguetes para niñas… y en muchas ocasiones me vi obligado a pasar un domingo jugando con la granja de los Pinypon o con los malditos Pequeños Ponys. Desde entonces he estado completamente convencido de que esa traumática infancia no había pasado factura a mi personalidad ni a mi orientación sexual… pero hoy todo se ha derrumbado. De un día para otro, los Pequeños Ponys se han convertido en un objeto de absoluta necesidad para mi. Tendré que contarselo a mi psiquiatra argentino cuanto antes.
Para los que no se hayan dado cuenta, estos Pequeños Ponys no son convencionales, ni pertenecen a la colección 2010: se trata de unas modificaciones muy frikis realizadas por la artista finlandesa Mari Kasurinen. Claro… como hace tanto frio en esos paises, pues se dedican a hacer estas cosas encerrados en sus casas:







¡Esta mujer es una mina! No se deja nada: Cthulhu, Star Wars, Depredador, superhéroes de cómic, He-man, Star Trek, Piratas del Caribe… Podéis ver la colección completa en su web, e incluso comprar los que aún no estén vendidos. No pone precios, yo he mandado un mail, y cuando me respondan os indicaré lo que pide por estas adorables criaturas friki-equinas.





A ti de niño, tus primas te dejan el mini pony de star wars y flipas.
jaja
juas, me encantan los frikiponis!
Que se mueran las muñecas blithe y toda esa mierda: yo quiero un ponythulhu!!!
¡Qué puntazo los ponis! Los del stormtrooper y Cthulhu han de ser míos, espero noticias de los precios