Como ya dije ayer, me voy. Me voy a Menorca una semanita, a desconectar de todo, a ponerme moreno, a bucear mucho y, sobretodo, a tocarme los nacasones a base de bien. Había pensado en llevarme el portátil para conectarme a alguna Wifi furtivamente y ver pelis por la noche en la tienda de campaña, aunque finalmente he decidido repudiar todo aquello que funcione con electricidad (¡Brujería!).
Pero como sois una adorable masa de bestiajos impunes (sobretodo el amigo Camilo), no os quiero abandonar del todo, así que he configurado una cuenta de Twitter (lo cual dije que no haría) con la que iré relatando mi viaje. ¡Eso si, no garantizo nada, porque igual me vuelvo hippie y tiro el movil por un barranco!
Actualizaciones:
Portaros bien, acabaros toda la comida y rezar por mi alma pecadora cada noche.
¡Nos vemos en una semana!




