Estaba yo trabajando tan tranquilo esta tarde, cuando de repente he sentido como algo caliente y peludo me ha rozado la mano… primero he pensado que era mi compañero de trabajo, que es calentito y peludo… pero no: era una adorable rata vizca y obesa.
Creo que ha nacido entre la basura que se acumula en la mesa de delante, cuya propietaria padece la versión de oficina del Síndrome de Diógenes, pero ha venido a mi en busca de amor y cariño. La he bautizado. Se llama Bigotitos.
Saluda, ¡Bigotitos!

Este es el inicio de una gran amistad.





Jajaja ¡Me encanta!
Con tu gusto por las patatas sabor queso, seguro que es por eso que habéis hecho buenas migas
¡Cuidado que no te mordisquee todos los cables!
Me gustaría saber en qué trabajas…
Txerra, porque lo preguntas? soy sexador de ratas.
Es broma
Soy Informático y trabajo de Product Manager en una empresa de Internet, un puesto de trabajo a medio camino entre el Webmaster y el Comercial.
Más bien quería decir que trabajar… trabajas poco!
Pero que dices chaval!!!! Trabajo más en un día que tu en toda la semana!
Jajajaja, no quería decir eso, pero parece que os lo pasáis bien yo trabajo de creativo en una agencia y también hay un rollo parecido.
se parece a las ratitas que salen en mi casa
[...] la mascota ratuna que apareció en mi oficina hace unas semanas, ha hecho un nuevo amigo: Roberto, el hombre de [...]
Deberia hacerte un video de como mi perro (Vader, un Yorkshire Terrier) se enfrenta en combate singular con un hermano de Bigotitos (la rata Rizzo, que venia de Ikea). Lo agarra por el cuello y le pega unos meneos que si fuera de verdad lo desnucaria. Hay que ver lo que hace el instinto animal (los Yorkies son una raza creada en el siglo 18 para cazar ratas en las minas inglesas).