Hoy ha sido uno de esos días raritos, en que se combina el haber dormido poco (y mal) con algunos disgustos inesperados (Hacienda, te odio).
He llegado a casa y he tenido que aplicar el P.E.M.T. (Procedimiento de Emergencia de Media Tarde) para apaciguar la bestia inmunda y gruñona que habita en mi:
1) Anular todos los compromisos de la tarde: gimnasio, cafetito con los amigos, recados… todo.
2) Cambiarse de ropa, aunque la que lleves sea cómoda. Unos pantalones corticos y una camiseta.
3) Darle de comer a los peces del acuario, dándo toquecitos al cristal con la yema de los dedos para saludarlos.
4) Ritual del incienso: coger una barrita, olerla, colocarla en su quemador, encender la llama y apagarla sacudiendo la palma de la mano.
5) Irse a la terraza o balcón antes de que se haga oscuro y ponerse un vaso de Té helado (recomiendo el del Lidl), cerveza, zumito o coca-cola.
¡Resultados garantizados en menos de una hora, oiga!





Me alegra oir que te ha funcionado
Lo de la terraza no lo veo claro en Zaragoza, que igual si salgo me derrito