Todos hemos escuchado el consejo de un familiar, normalmente bastante viejuno, que nos dice que “si pasa la cabeza pasa todo“. Es una verdad inamovible, y si osas argumentar en contra de ella, la respuesta es tajante: “si pasa la cabeza, pasa todo”. No hay más.
Pues resulta que si, que si pasa la cabeza pasa todo. Perdona abuelito.




