
Hace unos días hablaba con un amigo sobre el ciclo vital de un blog, y mi teoría es que está compuesto por los siguientes puntos:
1 – Nace.
2 – Crece.
3 – Su autor se toma unas vacaciones de Blog.
4 – El autor vuelve con energías renovadas que le duran 2 semanas.
5 – Se buscan colaboradores (opcional).
6 – Los colaboradores desaparecen (solo si se cumple el punto 5).
7 – El autor explica que su vida está cambiando y se lo tomará con más calma.
8 – El blog muere.
Soy lector fiel de varios blogs que actualmente se encuentran en la penúltima de estas fases. No voy a decir quienes són para no herir sensibilidades ni egos (que de eso tenemos mucho los blogueroides), y porque aún tengo alguna esperanza de equivocarme… pero este ciclo ya lo he visto cerrarse en varias ocasiones, y si no que se lo pregunten a Javi Moya.
¿Estáis de acuerdo? ¿Conocéis casos en los que se aplique?
Hoy voy a confesar algunos crímenes que cometí durante mi adolescencia. La mayoría de ellos ya han prescrito. Hoy voy a hablar sobre mi experiencia con la música e internet, dos conceptos que para nuestra generación van tan unidos como la televisión y el sofá. Desde que mi amigo Dani me enseñara el primer mp3 que escuché en mi vida, (Cocaína, una canción techno de los 90), la cantidad de música que ha pasado por mis oídos ha sido directamente proporcional al ancho de banda de las lineas de internet de mi casa.

En 1998, con mi flamante conexión de 36.000 bps (que alcanzaba la friolera de 3,6 Kb/s), empecé a bajarme mp3 de servidores FTP a los que accedía a través de los canales de música de mIRC. El sistema era realmente rudimentario: al iniciar la sesión te asignaban un ratio, normalmente de 1:2, lo que significaba que por cada Kb de mp3 que subías, podías bajarte 2 Kb. Aún recuerdo como subía 4 veces la misma canción (de la BSO de Titanic) cambiándole el nombre, ¡Y me bajaba 8 canciones! Eso sí, me banearon en la mitad de canales.
Unos años después apareció el programa de descarga de mp3 del que conservo mejor recuerdo: Audiogalaxy. El programa en cuestión era el precedente del P2P, y tenía casi cualquier canción que se te ocurriese. Eso si, tenía una gran desventaja: tu le decías que querías bajar, y a esperar, porque podía tirarse una semana en encontrar una fuente disponible y bajar.
Tras Audiogalaxy apareció el célebre y polémico Napster, que era tan bonito como aparentaba: buscabas, bajabas, escuchabas. Desventajas? No daba tantos resultados como Audiogalaxy, aunque la velocidad era tan alta como permitiese el módem. Debo decir en este punto que casi nadie se bajaba discos enteros, ya que para ello tenías que buscar canción por canción. Napster significó el auge de los recopilatorios caseros.
Cuando finalmente dejó de funcionar Napster, muchos clones tomaron su relevo. Yo personalmente me decanté por Kazaa, que funcionaba bien pero me obligó a reinstalar todo el sistema operativo más de una vez: la cantidad de adware y mierdas variadas que te metía en el PC era increíble!
Con la aparición de los Divx, el modelo de P2P de Napster evolucionó hacia el gran eDonkey (atención al contenido de la web tras su cierre), aunque a los pocos meses le sustituyo el más eficiente eMule, que aún uso hoy en día para según que cosas. Con estos programas recuperé la costumbre de escuchar discos enteros, pues te bajabas un zip con todo el disco, las carátulas en pocos minutos.
Tras probar infinitas versiones de eMule descubrí el maravilloso universo de los Torrents, perfectos para bajar películas y sobretodo series: Lost y Battlestar Galactica deben gran parte de su éxito internacional a las descargas por Torrent. El cliente que he utilizado desde el principio es Bitcomet, que va como un cohete. Debo decir que apenas he usado Bitcomet para bajar música, pues no tiene buscador integrado y eso dificulta la tarea de buscar canciones concretas.
El gran inconveniente de estos sistemas era la logística. Debes bajar la música para escucharla, y no siempre tenemos lo que queremos escuchar, por lo que a la larga acabamos aburriendo la colección de música por muchos Gigas de disco duro que ocupe. La solución a esto me llegó hace algo más de un año con LastFM, el servicio de radio digital que te pone música que, según sus cálculos, te gusta. La gran ventaja de este sistema es que puedes escuchar infinidad de canciones que ni siquiera conocías, y gracias a él he descubierto una buena cantidad de grupos que ahora están entre mis favoritos (The Magic Number y Grandaddy entre ellos). ¿Inconvenientes? Si: si quieres escuchar Billie Jean de Michael Jackson deberás rezar al dios de la radio digital para que LastFM te la ponga en la lista de reproducción.
Después de 11 años de escuchar música gracias a internet, por fin considero que se ha alcanzado lo que he soñado siempre: música instantanea a la carta, con sonido de calidad, gratis y con un catálogo gigantesco. Estoy hablando de Spotify. Por ahora tan solo funciona por invitaciones, pero ya os adelanto que va a ser la gran revelación de internet durante este 2009. Por cierto, me quedan 8 invitaciones, el que quiera una que lo diga en los comentarios… ¡Que me las quitan de las manos oooooigan!
ACTUALIZACIÓN 19/02/2009: Ya he repartido las 8 invitaciones entre los 8 primeros usuarios que me lo pidieron ayer. En la lista he llegado hasta Germaneta (que casualmente es mi hermana!), por lo que a algunos no les he podido mandar. De todos modos, tal como dice Ditman, podéis registraros en Spotify sin invitación aquí(no lo sabía). Gracias por avisar Ditman! Por cierto, 19 comentarios! Como salen los lectores de la sombra cuando hay regalos!!!
Darnie, aquel que come yogures a pares, me pasa constantemente links e imágenes. Normalmente son viejos, o no tienen ni puta gracia, pero de vez en cuando, mireusté, me pasa algunas joyas dignas de ser publicadas en este excelso blog. Es el caso de la colección de fondos de pantallas frikis de Rouman, entre los que he hecho una selección de las modificaciones del odiado fondo de Windows XP, el de las colinas cubiertas de césped.



¿Os acordáis de lo que os expliqué de los distintos Tipos de Usuario de Facebook? Pues ahora hay dos tipos de usuario nuevos: los que quieren salvar tu alma y los que quieren llevarte al infierno:

Visto en Worth a Laugh.
Espectacular vídeo de la evolución de los robots: desde la criatura marina, hasta los androides, pasando por los dinosaurios y otras criaturas metálicas:
Se trata de un anuncio de , la cadena alemana de tecnología que forma parte del grupo MediaMarkt.
Este año 2009 ha empezado muy bien: el día 1 de Enero ya estaba de camino al Pirineo, a pasar unos días en Valencia d’Aneu y a hacer un poco de Snowboard en Baqueira. El caso es que este año ha caído un paquetorro de nieve de los buenos, y las vistas al superar la cota de los 2.000 metros de altura eran impresionantes.
Hice cuatro fotos para luego unirlas y componer una panorámica de un precioso valle que tenía delante. Las fotos, hechas de izquierda a derecha, las pasé luego por un programa que crea una panorámica con estupendos resultados: Photostitch, de Canon. Este es el resultado, si hacéis click encima de la imágen la veréis a tamaño original: 7749 x 2104px (3MB).
El lugar de la foto se puede ver desde Google Maps, aunque sin nieve es completamente distinto.
He querido aprovechar la foto, que me gusta y me motiva a hacer más Snowboard, como fondo de escritorio… pero uso dos pantallas (la del portátil y una de 20″ al lado) y Windows Vista no ofrece solución para extender el fondo a los dos escritorios. Buscando buscando, he encontrado un programa que va muy bien, y encima es gratuíto: Display Fusion. El resultado es este (Bigotitos incluído):

Si os interesa el tema, hay multitud de fondos de escritorio especiales para usar con dos pantallas y escritorio extendido, en Smashing Magazine.
Por último, y para rematar la faena, pongo unas fotos que hice en las pistas de Vall de Nuria hace unos días. Yo soy el de la izquierda en la segunda foto:


No, no se trata de la última arma de de Google para su Plan de Dominación Mundial: se trata de una aplicación web de Carlos Mari: Ground Zero. El programa sirve para calcular la zona de afectación que tendría una explosión atómica en una determinada ciudad, aplicando distintas bombas atómicas “famosas”, como “Little Boy” (Hiroshima), Joe-4 o la espeluznante bomba Tzar, la más grande jamás creada. La aplicación da la posibilidad de calcular también el impacto de un asteroide, pero eso ya acojona demasiado.
Yo vivo en Castelldefels, cuna de la civilización y de los calzoncillos con arena de playa, a unos 20 Km de Barcelona. Según los cálculos de Carlos, estaría a salvo de un ataque a la ciudad condal si la bomba no supera los 1.5 Megatones (Lo que vendría a ser el típico misil balístico intercontinental MK28).

Sería un bonito y caluroso espectáculo… aish… ahora viene a mi memoria un dulce instante de fuego purificador en Megatón.
WTF!!!!!!
Y es real, podéis visitar la tienda y compraros un eePC con pantalla Ultra Provinciana para mujeres con el chichi pelao: Qbit.







