Poco a poco, pero sigo añadiendo caprichos y sueños a la lista de 10 cosas que necesito hacer antes de morir.

6. Pilotar un avión

Todos, de pequeños, soñamos con ser pilotos de avión. Yo no soy una excepción, y de hecho pensé seriamente en dejar el instituto para irme al Ejército del Aire a probar suerte. Por suerte no lo hice, pero el ansia de volar sigue presente, y no me parece descabellado aspirar a pilotar un avión particular. He probado con aviones de Radiocontrol, pero me sabe a poco… Dios y Euromillones mediante, algún día ese avión particular será mio, y será un Icon A5 como este:

Avión ICON A5

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7. Bucear entre tiburones

Me encanta bucear, tanto a pulmón como con botellas de aire. Desde pequeño ya sentí la llamada del mar y apasiona todo lo que esté relacionado con estar sobre o bajo el agua. Hay muchas inmersiones que quiero hacer antes de morir: barcos de guerra, cuevas (aunque me dan un miedo atroz), arrecifes… pero de todas ellas hay una que me parece fascinante: bucear entre tiburones, blancos a poder ser.

Hay muchas empresas que se encargan de llevar a los buceadores hasta puntos donde suelen estar los grandes Tiburones Blancos y bajarlos bien protegidos dentro de una jaula de acero, no vaya a ser que al escuálido le de por probar que tal sabe la carne de dominguero. Estas expediciones se hacen en varios lugares del mundo: Sur África, California, las Bahamas, Isla Guadalupe… y por lo que he leído, a día el único daño que han sufrido los que lo han realizado son las quemaduras solares.

Estos animales, pese a su tremenda energía muscular, son de movimientos lentos y majestuosos cuando nadan junto a las jaulas. El Tiburón Blanco más grande del que se tiene constancia medía 9’8 metros (la longitud de un pequeño autobús), por lo que pese a las barras de acero, la adrenalina está más que asegurada. He buceado ante barracudas de tamaño medio y uno ya nota los pelos intentando ponerse de punta bajo el neopreno, por lo que estar a escasos centímetros del depredador más grande del planeta debe ser algo impresionante.

Estas expediciones no son baratas: oscilan los 2000 € o más, por lo que es uno de esos sueños que está archivado en la carpeta de cosas que haré cuando me toque el Euromillones. Más información Aquí.

La lista se va completando:

10. Un safari en globo por África

9. Desconectar del mundo en una isla del Pacífico

8. Caída libre desde 4000 metros

7. Bucear entre tiburones

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8. Caída libre desde 4000 metros

Puede que de todas las cosas que quiero hacer antes de morir, esta sea la que más cerca me ponga de, precisamente, morir. Se que estadísticamente el salto en paracaídas, o parapente, es más seguro que ir en coche, pero la idea de saltar desde 4000 metros de altura con una tela de colores fluorescentes como única protección me resulta aterradora… y fascinante.

La sensación de ver tierra firme desde esa altura, sin la seguridad de un avión bajo mis pies, debe provocar una descarga de adrenalina tremenda. Durante la caída libre se alcanzan los 200 km/h, aunque una vez a velocidad terminal, la ausencia de aceleración y las enormes distancias provocan la sensación de estar flotando, y no cayendo.

De todos las cosas que quiero hacer antes de morir, esta será la próxima en ser realizada, pues ya tengo reserva para saltar el próximo verano en Empuriabrava, una de las mecas de la caída libre en España.

Atención a este chalado, Travis Pastrana, que ha saltado de una avioneta sin paracaídas: solamente llevaba unos shorts y un Red Bull en la mano: Link.

La lista se va completando:

10. Un safari en globo por África

9. Desconectar del mundo en una isla del Pacífico

8. Caída libre desde 4000 metros

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9. Desconectar del mundo en una isla tropical del Pacífico

Siempre me ha encantado la idea de una isla tropical: arena blanca y fina, palmeras, brisa del océano, hoteles de lujo… y paz, mucha paz. He estado en dos: Cuba y República Dominicana, y os puedo asegurar que ahí tumbado al sol se alcanza la máxima tranquilidad que un ser humano puede tener. Pero creo que hay algo aún mejor: una isla tropical en el Pacífico. No soy quisquilloso, me conformo con cualquiera de las siguientes: Bora Bora, Las Maldivas, San Mauricio o Las Seychelles.

El plan: pasar entre una semana y 10 días a la bartola. Opino que es el lugar perfecto para ir de luna de miel, desconectando por completo del mundo, relajando cuerpo y alma, tomando el sol, haciendo submarinismo y snorkel, comiendo fruta, haciendo el amor en un jacuzzi, durmiendo siestas a cualquier hora en un bungalow flotante con suelo de cristal… No soy una persona que necesite muchos lujos, pero este viaje lo haría a Lujo Total.

Si no os convence la idea, mirad esta foto. Imaginad que no estáis en la oficina, sino en esa isla, con el agua fresquita y cristalina, con la piel arrugada de tanto nadar ¡Ahí no existe el estrés!

La lista se va completando:

10. Un safari en globo por África

9. Desconectar del mundo en una isla del Pacífico

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Todo el mundo debería tener sueños, y de hecho dudo que alguien no los tenga, por mucho que les pese. Se puede tener un sueño, dos, diez o cien (más no), pero como vivimos en un mundo de Top10’s, voy a hacer mi Top 10 de aventuras que todo ser humano debería experimentar antes de morir. Muchas de ellas son imposibles para la mayoría de los mortales, incluido yo, pero puestos a pedir…

Como dispongo de tiempo limitado, publicaré un sueño diario durante los próximos 10 días.

10. Un safari en globo por África

Un safari por el Parque del Serengeti, en Tanzania, junto al Kilimanjaro, debe ser una experiencia tan apasionante como única. El encanto romántico del África profunda y la gigantesca naturaleza, convierten a este parque en una joya de nuestro planeta. El Serengeti cuenta, además, con la migración terrestre más grande del mundo dos veces pro año, cuando cerca de 2 millones de herbívoros cruzan sus planicies y el río Mara. Para gozar de ella, nada como observarla desde las alturas, en silencio, sin molestar a las infinitas manadas mientras sale el sol.

Uno de los incentivos del viaje es poder ver a los “5 Grandes” de África: el león, el elefante, el búfalo, el rinoceronte negro y el leopardo, aunque también hay otros animales interesantes: zebras, hipopótamos

Por un módico precio de 300 € uno puede pasar una mañana cumpliendo este sueño. Podéis encontrar más información en: http://www.balloonsafaris.com/

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