No se a vosotros, pero a mi me hace mucha gracia el perrico saltando.
Como cada año, ha llegado el concurso más importante del planeta: El perro más feo del mundo. El año pasado el vencedor fué Elwood, un asqueroso chiuaua chino con cresta, lengua de palmo y collar con cristales de Swarovski.

Este año la cosa está interesante, con criaturas recién salidas del averno que se hacen pasar por perros. Elwood lo tendrá difícil para revalidar su título.

Por el momento va ganando Pee Wee Martini, el de la esquina superior izquierda. Yo voto por Squiggy, el de la esquina inferior derecha: ¡Es tan tan feo que es precioso!
Podéis votarlos en esta web: votaciones.
Taffy es un perrito malo. Muy malo. ¡El muy cochino se come su propia mierda! Pero ha hecho lo más importante de todo: admitir que tiene un problema. En su grupo de terapia de coprófagos anónimos lo han animado para que exponga publicamente su problema, y así lo superará.

Me como mi propia caca.
Foto vista en Cute Overload.
¡El Moonwalk! También conocido como “El Maikel Yason”.
¿Tienes un perro pero tu horario te impide jugar con él? En ese caso, necesitas un lanzador de bolas robotizado, capaz de entretener a tu peluda y poco ambiciosa mascota.








