Taffy es un perrito malo. Muy malo. ¡El muy cochino se come su propia mierda! Pero ha hecho lo más importante de todo: admitir que tiene un problema. En su grupo de terapia de coprófagos anónimos lo han animado para que exponga publicamente su problema, y así lo superará.

Me como mi propia caca.
Foto vista en Cute Overload.





Con la carita de perro bueno que tiene y es un cerdaco!
Bueno, de todos modos no es para tanto, teniendo en cuenta que los perros huelen culos, meaos e.. incluso se lo lamen! Este es el siguiente paso lógico, es ra inevitable.
Grade A stuff. I’m unquesitonbaly in your debt.