Como cada año, ya se han publicado los ganadores de los Darwin Awards del año recién terminado. Para los que no lo sepan, los Darwin Awards premian a las muertes reales más estúpidas y ridículas, gracias a las cuales la especie humana se libra de genes claramente defectuosos y evoluciona.
El ganador del 2007 es uno de los más desagradables de los que se tiene constancia. A Michael, de 58 años de edad, le gustaba emborracharse, hasta ahí bien… pero es que le gustaba ingerir el alcohol por un agujero que no es la boca: El Back-Orifice. El ojo de Sauron. El cerito sexual de atrás. ¡Le gustaba hacerse enemas anales alcoholicos!
Según declaró su mujer (una santa), Michael había desarrollado una gran adicción por los enemas, y esa noche tenía ganas de pegarse una gran farra. Michael se bebió un litro y medio de jeréz él solito, por vía anal. Ahí es nada.

Todos nos hemos pegado grandes farras, algunos más que otros, pero cuando llegamos al límite dejamos de ingerir alcohol. Cuando Michael llegó al límite de borrachera, dejó de beber, pero sus intestinos estaban llenos de alcohol que siguió filtrándose a la sangre durante horas.
A la mañana siguiente, Michael estaba muerto y medio momificado por el alcohol de su organismo. Sin saberlo ni quererlo, Michael consiguió el premio Darwin 2007.
http://www.darwinawards.com/darwin/darwin2007-13.html





